PROCEDIMIENTOS INDUSTRIALES
Compresión de BMC
EL
BMC –(Bulk Moulding Compound) compuesto termoestable
o premix es una mezcla constituida por fibras de vidrio cortadas,
resina y cargas.
El moldeo por compresión de BMC se diferencia del moldeo
por compresión de SMC por la presentación de
la materia a moldear. Esta no se presenta ya en hojas, sino
a granel. El refuerzo de vidrio está constituido por
fibras generalmente cortadas a 6 ó 12mm. La tasa de
cargas es frecuentemente más elevada que en SMC mientras
que la tasa de fibra de vidrio es más baja.
Las características mecánicas obtenidas son,
pues, menos elevadas que las obtenidas a partir de un SMC.
Los parámetros de moldeo son análogos a los
utilizados con el SMC, al igual que la concepción y
la naturaleza de los moldes.
Inyección de BMC y ZMC
Moldeo por compresión de
BMC |
Estos procesos de inyección son los procesos de moldeo
de resinas termoestables mejor adaptados a la gran serie,
debido a la posibilidad de automatización del proceso
y a las cadencias elevadas.
EL ZMC no es solamente un material o una tecnología
de inyección, sino un conjunto tecnología-producto,
(materia a moldear – prensa – molde – línea
de acabado), altamente automatizada, puesta a pinto y patentado
por Saint-Gobain.
Permite obtener piezas de características mecánicas
mejoradas con respecto a las piezas moldeadas según
el proceso clásico de inyección de BMC.
Moldeo por inyección - ZMC |
El ZMC permite igualmente obtener acabados de superficie
de alta calidad.
Las temperaturas de los moldes son del orden de 160ºC
y las presiones de inyección están comprendidas
entre 150 y 200 bares.
Como para el moldeado por compresión vía seca,
los moldes mecanizados y calefactados son de acero resistente
a la compresión.
PUR: EXITOS EN LA PRESERVACIÓN
Hace unos pocos años, Huntsman Poliuretanos en Argentina
se embarcó en un innovador proyecto para proteger
al yacaré, un reptil parecido al caimán,
especie natural de la costa Mesopotámica,
en la zona subtropical del país, que corría
peligro de extinción.
La Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA)
tiene puesto su empeño en la preservación de
las especies amenazadas de su flora y fauna nacional. Uno
de sus objetivos es persuadir a los agricultores de la región
del Chaco para que dejen de cultivar en las marismas puesto
que ello supondría la destrucción del hábitat
natural del yacaré. Con el establecimiento de incentivos
para que la población autóctona localizase nidos
de yacarés e informase a las autoridades, se consiguió
el objetivo de mantener los ecosistemas para la supervivencia
de ésta y otras especies amenazadas.
Huntsman se unió en éste esfuerzo de
la FVSA para ayudar a implementar un proyecto que combina
la reproducción en un medio salvaje con el control
artificial de la temperatura, la incubación simulada,
y la reproducción del hábitat.
La compañía hizo la donación del producto
que se precisaba, de la mano de obra y de la experiencia necesaria
para crear e instalar los materiales de aislamiento a base
de espuma rígida de poliuretano para los habitáculos
destinados a la incubación y para las zonas de estanques
y playas artificiales que se construyeron. Esta aplicación
contribuyó de forma significativa al éxito y
a la continuidad del programa de preservación.
Tres años después del inicio del proyecto,
la FVSA informa que los yacarés se van reproduciendo
con éxito en grandes cantidades y que van creciendo
más rápidamente, más fuertes y más
grandes. Cerca de 1400 huevos de yacaré son los que
incuban cada temporada y las expectativas es que dicho número
aumente hasta las 2000 incubaciones cada temporada.
“Esta ha sido una extraordinaria y fascinante aplicación
de aislamiento con espuma de poliuretano y también
una experiencia personal muy gratificante para todos los que
estuvimos involucrados en el proyecto”, comenta Paul
Bittner, consultor de Huntsman y especialista en el aislamiento
térmico de las edificaciones.
“Cuando en 1997 iniciamos éste proyecto, sabíamos
que una inteligente combinación de la inercia térmica
y un –incluso más importante- aislamiento térmico
era algo crítico ya que el éxito del proceso
de reproducción e incubación del yacaré
y el primer año de su vida depende al máximo
del control de la temperatura”.
En un medio ambiente con dramáticos cambios de temperatura
en verano desde los 10 a los 44ºC, y sin tener acceso
a la calefacción convencional y al aire acondicionado,
es el aislamiento lo que hace posible mantener una
temperatura estable de 30-33ºC que permite poder mantener
en nivel de humedad requerido.
La FVSA señala que la tasa de supervivencia de los
yacarés incubados en un medio salvaje es de cerca del
20 por ciento. Ello es comparable con el 85-90 por ciento
que se está consiguiendo con éste programa experimental
y privado de reproducción que se está llevando
a cabo en el protectorado para la vida salvaje de Cachapé.
(Material extraído de la revista “Review”
de junio del 2001 de Huntsman Poliuretanos)
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